Recogimos todas las habitaciones y preparamos las maletas para que, cuando llegasemos de los Lagos Martiánez, ya lo tuviesemos todo listo para irnos al aeropuerto.
Fuimos a los Lagos Martiánez y aunque el agua estuviese muuuuuuuuuuuuy fría, nos bañamos igual. Hacía un sol explendido y aprovechamos para tomar el sol y ponernos un poco morenos. Fue un día bastante de relax.
Las piscinas me recoraron mucho a las piscinas que hay en Barcelona llamadas "las piscinas de Can Dragó."
Al acabar de comer, fuimos al hotel, y una vez allí, cogimos las cosas y fuimos dirección al aeropuerto. Me daba muchísima pena que todo se acabase... estabamos todos en plan de negación... nadie quería volver a Barcelona. Nadie quería volver a la rutina.
Una vez en el aeropuerto, esperamos durante bastante rato nuestro avión, el cual salió con retraso. A cosa de las 9/10 de la noche, ya era totalmente de noche y el paisaje desde el avión era muy bonito, sobre todo al llegar a Barcelona. Dimos una vuelta por toda Barcelona y la vimos entera. Realmente eran unas imagenes muy bonitas las cuales me encantaron. Ver Barcelona de noche desde un avión, fue increíble.
Al llegar al aeropuerto nuestros padres estaban esperandonos con ganas de que les contasemos todo lo ocurrido, y así fue. Nada más llegar a casa le conté a mi madre todo lo que viví aquellos 5 increíbles días.
Fueron sin duda, 5 días inmejorables.












